Después de dormir pocas horas, porque la cama era bastante dura y porque estábamos tan cansados del día anterior, nos levantamos a eso de las 7:30 de la mañana. Hacía un día buenísimo, con sol, raro en Londres, y hoy tocaba ir a Camden Town, a ver el famoso mercadillo que tanto había oído hablar.
Antes tocaba desayunar. Lo teníamos incluido en el Hotel, pero viendo como era el sitio decidimos ir a desayunar fuera.

Vimos un starkbucks coffee, nunca había estado en uno, pero había oído hablar de ellos. Entramos y pedimos un coffee. La dependienta nos preguntó por el tamaño y le dijimos que medio. Craso error, el medio por lo menos tenía medio litro de café con leche y mucha espuma. Luego le tenías que echar lo que quisieses de azúcar, vainilla, caramelo, etc… de cosas que puedes ponerle y removerlo con un palo de madera. La verdad que estaba rico, o por lo menos a mi me lo pareció, ya que no soy cafetero, y lo acompañé con un muffin de chocolate, estaba riquísimo. El café lo podías tomar tanto en taza (para medio litro era una supertaza) o para llevar a la calle. El primero que me tomé fue en taza, pero el segundo en vaso de plástico con una tapa con agujero donde pasaba el café. La verdad que me gustaba más. De fondo tenías siempre música Jazz y parecerá mentira pero o bien me gustaba la música Jazz o estaba tan emocionado por estar en Londres que me dejaba llevar por la emoción.

Una vez desayunados fuimos paseando hasta Hyde Park, para conocer a primera vista como es ese impresionante parque. En ese recorrido vimos que era una zona de embajadas y la de España se llevaba la palma. era muy grande y bonita (viven ahí como reyes). Era una zona de mucha pasta porque había unas casas preciosas,

y unos coches alucinantes. En la foto me veis en un ferrari, pero es que unos metros más adelante estaba el coche de mis sueños, un Lamborghini murciélago. No me pude hacer una foto porque estaba dentro del parking de un Hotel y no me dejaron hacerme una foto. De todas formas, el coche que más se veía eran Porche. Parecía que los regalaban porque a cada paso que dabas veías uno. Y lo más alucinante era que lo aparcaban en la calle!!!!! increíble.

Y por fin llegamos a Camden, el paraiso, lo más cosmopolita que he visto en mi vida. Lo primero que hicimos es ir de compras. Ahí tienes de todo tipo de ropa, cosas que en España no veremos en muchos años. Me compré unas zapatillas Converse que aquí no veré nunca. María se compró otras, pero había para dar y regalar en tipos de zapatillas.
Había muchísima gente ya que salió un día maravilloso y podías ver todo tipo de gente haciendo infinidad de cosas. encontramos en bastantes tiendas dependientes españoles que nos trataron genial, también decir que por las calles vimos a muchos españoles.
Os dejo una foto de una tía haciendo pompas de jabón para promocionar la tienda, aunque había de todo tipo de gente promocionando las tiendas, sobre todo la de tattoo y las tiendas de ropa Góticas. La otra foto es de una tienda Techno, esta es la mejor tienda que vi. Había incluso un Dj dentro de la tienda (la música te la puedes imaginar) lo malo que no te dejaban sacar fotos de la tienda. Los dependientes eran sorprendentes por la manera de vestir y los peinados que llevaban. La ropa era alucinante, yo no la llevaría pero hay que reconocer que vivían la cultura del Techno. Vendían ropa de todo tipo de colores y formas e incluso complementos de todo tipo como podía ser lentillas de miles de colores y alcachofas de ducha con luces psicodélicas, simplemente grandioso.


La estética del barrio es genial, os dejo otro par de fotos para que os hagáis una idea.


Después de patear durante un montón de horas y de ver ropa de todo tipo tocaba comer algo. Yo recomiendo comer la comida más guarra que te puedas imaginar. Hay un muchos puestos de chinos, hindús, etc… que te reclaman para que les compres la comida a ellos, te dan hasta para probar… por 4 libras te dan una bandeja de aluminio con todo lo que quieras, es lo más guarro que he probado en mi vida, pero estaba rico. Ibas caminando mientras comías con un tenedor de plástico, que grande!!!! No se si era la atmósfera que se respiraba en Camden o era yo que estaba emocionado por ver algo así, pero ese día puedo decir que me enamoré de London.
Después de ver Camden cogimos los típicos autobuses de 2 pisos de London y fuimos al barrio de Nothing Hill para ver el otro famoso mercadillo, este se llama el mercado de Porto bello. También es muy bonito, pero es distinto al de Camden. De ahí, cogimos otro autobús y vimos de pasada el barrio de Chelsea. Me decepcionó bastante porque pensaba que al ser el barrio de la gente “rica” iba a ver casa chulísimas, pero no fue así.
Ya derrotados cogimos el metro para volver al Hotel, pero hice un poco de esfuerzo y convencía a María para ir a la zona de Oxford Street y ver de noche la apple store otra vez. Aprovechamos también a comprar algo de ropa para Alejandro, ya que aún había tiendas en rebajas. Luego fuimos a tomarnos unas pintas de cerveza y cenar un poco.


Así acabó nuestro segundo día en Londres, en el Hotel cutre, agotados y exhaustos.
Otro día os contaré el último día en Londres, que fue más cultural.








Ya casi ha pasado 1 mes desde que me compré el iphone 3G y la verdad que en general estoy muy contento, pero todo no es perfecto. Aquí enumero unos pocos defectillos.